Bailando con otros, como encajar y convertirse en mejor bailarín

Bailando con otros, como encajar y convertirse en mejor bailarín

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Dejarme compartir mis experiencias sobre cómo “encajar” y/o convertirse en un mejor bailarín y así podréis compartir el espacio con los bailarines más avanzados.

Evidentemente, a menos de que ya tengas amigos que bailen salsa, tendrás que ser muy fuerte para “aguantar” hasta que hagas nuevos amigos para “quedar” en los clubs.

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Cuando yo empecé, no conocía a casi nadie del panorama de la salsa; y quería ir a los clubs por mi cuenta. Fue muy duro porque era “nueva en el mundillo” y era muy tímida para acercarme a los chicos y preguntarles. Así que saldría, durante una o dos noches, y me limitaría a mirar desde el borde de la pista, antes de abordarles. Pero gracias a las clases de danza a las que asistía, empecé a conocer gente que iba a bailar, habitualmente, a clubs así acabaríamos yendo todos, religiosamente, una o dos noches por semana a desfasarnos. Al cabo de un año, la mayoría del grupo lo dejó así que volvía a estar sola y colgada. Iba a los clubs; pero como no tenía narices para pedir a los chicos de bailar, bailaba sola ya que no me iba contenta y tranquila a casa sin mi “dosis” de salsa. Me dí cuenta de que si quería quitarme el “mono” de bailar debería tener el arrojo de pedírselo a los chicos; así que se lo pediría al chico que pensase que soy una “gran bailarina”, una profesora o una bailarina profesional de salsa. No todos te dicen que “sí”, pero eso no me impediría pedírselo a otro. Al fin y al cabo, si los chicos pueden afrontar el rechazo, yo también.

Cuando tomé esta decisión, estaba en un momento de inflexión en mi baile por estos motivos:

1. De bailar con tantos bailarines hombres, aprendí a ajustar mi tiempo de reacción como “seguidora” a su guiaje, cosa que me hacía más deseable como pareja de baile.

2. Con algunos bailarines, formé una “conexión de baile” muy buena, incluso les sorprendió el hecho de que pudiera “seguirles” tan bien. Se convirtieron en mis bailarines regulares de cada semana y a veces bailábamos toda la serie de salsa juntos porque aquella noche no había nadie más en el club con el que tuviera tanta conexión.

3. Cuando empecé a ir a clases y talleres de danza con los bailarines más “entregados”, también encontré grandes bailarines masculinos que antes no había visto ni me había encontrado en los clubs. Así que cuando nos volvimos a ver, ya tendríamos con quién bailar.

4. En cuanto llegué a conocer a mis bailarines masculinos “habituales”, tomé la iniciativa de hablar con los que estuvieran interesados en practicar o en aprender nuevos movimientos para bailar, regularmente, durante una hora o dos, y practicar lo que ya habíamos aprendido o trabajar con un vídeo para aprender danza.

5. Para ser un gran y hábil bailarín de salsa, con una o dos noches a la semana no tienes bastante—la mayoría de mis amigos, hombres y mujeres, bailan con regularidad durante horas, entre tres a cuatro noches a la semana, por lo menos, en el club además de asistir a clases o talleres de danza un tiempo de entre seis meses a un año, dependiendo de su nivel.

En otras palabras, no puedes estar ahí y pretender “encajar”, tienes que trabajártelo. Si quieres bailar con los bailarines “más avanzados”, tienes que tomar la iniciativa por ti mismo y analizar el por qué ellos no quieren bailar contigo.

¿Puedes bailar como ellos, con su estilo?

¿Puedes darles caña al bailar con ellos?

Si la respuesta es negativa, entonces debes tomar clases o apuntarte a talleres de danza o quizá necesites encontrar un/a compañero/a que quiera practicar contigo para convertirse también en un/a bailarín/a avanzado/a como tu.

Para los hombres, aprender a guiar bien. Lo que no significa “un tira y afloja”—ya que hay un arte del guiaje. Algunos de los mejores bailarines masculinos tienen una manera de guiar tan precisa, como de “mantequilla”, al bailar. Todo depende de ti— en tus manos está el decidir cuando hay que tomar las riendas y cuando quedarse al margen.

Y quizá algún día, próximamente, formes tu propio “círculo” de bailarines/amigos con los que te guste bailar

Rose Lau

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