Desde la “Rebelión” de Joe Arroyo, hasta “La Pantera Mambo” de La 33, la salsa colombiana ha dado la vuelta al mundo y lo ha conquistado. Colombia tiene una salsa distinta a la que se hace en Cuba, Puerto Rico o Nueva York, y en temas de baile, tienen un deje, un “bricaíto” que rápidamente delata la nacionalidad de quien baila de ese modo. La salsa colombiana es única, tiene un sello, una denominación de origen y además tiene un don: esta hecha pensando en el bailador. Para este reportaje hemos entrevistado a melómanos, bailadores y encargados de discotecas colombianas en Barcelona, así están presente la música, el baile y la fiesta.

Quienes amamos la salsa adoramos todas sus variantes, la potencia de la salsa puertorriqueña, la cadencia de la timba cubana y el ritmo de la trepidante salsa colombiana. Ninguna es mejor que otra, todas nos aportan su sello especial y enriquecen cualquier pista de baile. No obstante, mientras algunos hablan sobre cuál salsa prefieren bailar (sobre gustos y colores..) en temas de baile, y sobre todo en Europa, pareciera que la salsa colombiana no existiera.

Así como los nuevos salseros ya están aprendiendo a distinguir cómo bailar estilo “Los Ángeles” o estilo cubano, pocos saben que la salsa colombiana tiene una forma particular de bailarse y, lo más bonito, es que ese sabor viene de sus calles, del barrio. El famoso estilo que Cali ha exportado a toda América (caleño) sigue siendo un gran desconocido en festivales y congresos, en las escuelas de baile y en las salsotecas (exceptuando las colombianas). De vez en cuando algún salsero ecuatoriano, peruano o venezolano deja escapar algún “pasillito” colombiano que ha llegado a sus países por proximidad geográfica.

salsa colombiana

Por eso en “Salseros” nos hemos propuesto poner nuestro granito de arena para que el baile salsero colombiano sea conocido, porque la música ya ha penetrado bastante y esperamos que siga creciendo.

LA MÚSICA

Colombia es un país prolífico musicalmente. En la actualidad cantautores como Shakira, Juanes, Carlos Vives y Aterciopelados, o productores como el caleño Kike Santander o Alberto Barros han triunfado más allá de sus fronteras. La salsa no ha sido la excepción. Artistas como Joe Arroyo, Niche, Diego Galé y sus orquestas, Guayacán, Fruko y sus Tesos, Latin Brothers, por nombrar sólo algunos, la han dado a conocer al mundo y han seducido a la gran masa de salseros.

Colombia, al igual que Venezuela, está al norte de la América del Sur, besando el Mar Caribe, y desde allí se dejó seducir por los ritmos cubanos como el son, el danzón, la guaracha y el bolero, entre otros; o por la bomba, la plena y el tamborito puertorriqueño, e incluso por el calipso de las Antillas, hasta que llegaron los 70 con el auge del la salsa neoyorkina y el boogaloo, que llegó a esas tierras para quedarse.

Con el fenómeno Fania y la salsa social o de conciencia de esa década, el pueblo colombiano se sintió identificado con su sonido y sus letras encajaron bien en las barriadas populares. Fruko, a pesar de que en un principio hacía música tropical, viajó a Nueva York con “Los corraleros de Majagual”, y volvió a su tierra influenciado por la explosión salsera. Más tarde formaría orquestas como The Latin Brothers y Afrosound, y con “sus Tesos” ha continuado haciendo música para bailadores como “Cachondea” y “El swing de Fruko”, que tanto suena en las salsotecas de Barcelona.

Con Fruko cantó el gran Joe Arroyo (acaba de sacar disco al mercado) quien es sin duda el más grande exponente de la salsa colombiana, pero sus aportes merecen un capítulo a parte. También destaca el pianista, arreglista y compositor Eduardo Martinez (quien participó en arreglos y con su piano en la grabación de temas como “Indestructible” de Ray Barreto, para que tengan una idea de su talento.

Es imposible hablar de salsa colombiana sin mencionar al Grupo Niche, impulsado por Jairo Varela (quien lamentablemente acaba de sufrir un infarto que le mantiene en delicado estado de salud) y Alexis Lozano. La mayoría de los colombianos los idolatran y en Latinoamérica supieron encajar sus canciones suaves y románticas que impusieron en los 80, luego llegaría Guayacán, que actualmente suenan en las discotecas por su éxito “Cuando hablan las miradas”.

Sólo Diego Galé ha fundado una serie de orquestas famosas en todo el mundo. Este director y productor musical ha sido timbalero de Marvin Santiago, Héctor Lavoe, Gabino Pampini, Frankie Ruiz, Álex León, Niche y Fruko, entre otros. También ha sido productor de grupos de la talla de “El Quinto Mayor”, “Son Charanga”, “King Bongó” y “La Sonora Carruseles”. Galé tiene muchos detractores que afirman que uniformiza la música, y que forma franquicias de orquestas, pero ha cumplido difundiendo el estilo colombiano en el mundo, y eso es algo que no se le puede negar. Aunque los melómanos expertos, como Enrique Romero (como verán más adelante), su música es “llena pistas”.

También hay que nombrar a “La misma gente” “Los Alfa 8”, orquestas femeninas como “Canela”, “Son de azúcar” y “D’Kaché, “La Orquesta Internacional Los Niches”, “La suprema corte” y un largo etcétera. En otro plano destacan ese cubano adoptado en Colombia “Afredo La Fe” y desde Francia, y a mi escaso entender, uno de los mejores músicos colombianos, Yuri Buenaventura. Actualmente irrumpieron jóvenes orquestas como “La 33” y en Cali, Bogotá y el restdesto de Colombia siguen surgiendo grupos de altísima calidad. Pero para saber sobre “Cronología de la Salsa Colombiana” no dejen de ver los links que recomendamos en nuestra sección On Line de este mes.

Fuente: Revista Salseros



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