Crisis de estilo

Crisis de estilo

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Había un tiempo en que bailaba por el gusto de hacerlo, ajena a todos los estilos de “baile” que hay de los cuales ahora soy consciente. Creo que me gustaba más así…

Sin ninguna duda, me considero bailarina, La cuestión es…¿de qué tipo? ¿Qué estilo de baile es el mío? Cuanto más profundizo en el mundo de la Salsa, más consciente soy de mi desconocimiento de la técnica, ya que tan siquiera sé cómo etiquetarme como bailarina.

He leído montones de mensajes, en diferentes webs (p. ej. RMAL), donde la gente, una y otra vez, hablan y discuten acerca del estilo de mambo-salsa, del estilo de “a dos” (¿o ambos son lo mismo?), el estilo de los bailes de salón, el estilo de L.A, el estilo callejero, etc. Cuánto más leo más dudo a cuál de estos grupos pertenezco.

swing

Finalmente he elegido por eliminación.

Sé que no soy una bailarina de “a dos”. Sí que soy capaz de seguir a alguien que baile así, pero me perdería en el mismo instante en que se soltara. He sido alentada por bailarines de la nueva corriente de Los Ángeles del estilo de “a dos”, para cambiar del estilo de “a uno” (parece que se considere más refinada la técnica de “a dos”), lo cual indica que también estoy fuera de este grupo ahora mismo.
Sé que no soy una bailarina de salón. El baile de salón requiere de un entrenamiento muy riguroso del cual carezco. Con la excepción de una clase de “paso libre” (shines) que hice con Felipe Polanco, el año pasado, en uno de los talleres del Congreso de Los Ángeles, pero desde entonces no he asistido a ninguna lección de baile más.

Entonces, ¿soy una bailarina de las calle? Quizá a) Nunca he ido a clases de baile. b) He aprendido sola yendo a bailar un par o tres de veces por semana c) Puedo seguir el guiaje de un bailarín del estilo de L.A como de uno de estilo Cubano o Colombiano. d) Sé cuándo pierdo el paso y solucionarlo añadiendo elementos hasta que lo vuelvo a enganchar (y hacerlo sin perder el ritmo). ¿No es eso lo que he leído como “definición” que se da de un bailarín callejero?

Entonces, por muchas cosas podría categorizarme como bailarina de estilo L.A perfectamente. Si fuera a bailar “sola”, podrías ver mis pies moverse adelante y atrás con el estilo en línea de L.A incluso podrías pillarme repitiendo varios “shine” algunas veces. Oh…¡y vivo en los Ángeles!.

He leído acerca de los estereotipos del estilo de danza de L.A. Se dice que los bailarines L.A no sienten la música, que sólo memorizan los pasos y los realizan mecánicamente como un loro sólo para mostrar. Dicen que los vestidos de las chicas son la mínima expresión para llamar la atención, y que si nos sacas de nuestra rutina de baile no sabemos dar ni un paso. Si pertenecer al estilo de L.A es equivalente de todo esto, entonces no puedo afirmar que sea una de ellos.

También he leído que el estilo de baile de L.A es el “hermano pequeño” del baile de salón. Así que, ¿entonces soy una especie de aspirante a bailarina de salón? Todo es demasiado confuso.
Hace cuatro años, cuando me inicié en la salsa, esta era mi principal entretenimiento porque me lo pasaba en grande. Sólo se trataba de disfrutar y expresar mi amor por la música y el ritmo. Ahora me encuentro preocupada por los diferentes estilos de baile y preguntándome a cuál pertenezco. ¿Cuándo empezó esta preocupación? ¿Cómo?, ¿por qué? y ni siquiera lo sé. Desearía que existiera una nueva categoría para etiquetar el “estilo” de aquellos que sólo quieren y aman bailar libremente.

Uno para aquellos a los que no les importe sentirse inferiores a los bailarines de “a dos”, ni tampoco superiores a los bailarines de Cumbia. Para aquellos de nosotros que vamos a bailar, no con ropa que luzca sino cómoda, y que gozamos del lujo de calzarse un buen par de zapatillas de baile. Para aquellos de nosotros que disfrutamos de la energía de un bailarín L.A de rápidos pasos, con una canción de la Sonora Carruselles, con un baile elegante con un caballero de ochenta años o con una canción de Tito Puente.

Pero no creo que exista tal categoría.

Por ahora, creo que tengo una pequeña “crisis de estilo”. Lo mejor que puedo hacer es decir que soy una bailarina callejera de “a uno”, con influencia del estilo L.A.

La verdad, es que estoy contenta de no tener que decirlo a menudo.

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